Dueños de Machu Picchu

Dueños de Machu Picchu – Qori Inka Travel Agency 

¿Puede un patrimonio de la humanidad ser la propiedad privada de dos familias? Hay pruebas que demuestran que la Ciudad Perdida de los Incas nunca fue de todos los peruanos… No pueden ser dueños porque esto pertenece al imperio inka del Peru Antiguo y deben ser encarcelados por usurpar una arqueologia inka de nuestros antepasados… que demuestren si ellos han construido dichas ciudades inkas en todo el camino inka y valle sagrado de los inkas.

Nadie les cree pero, de ser cierto lo que dicen, serían los únicos dueños de Machu Picchu. Dos familias del Cuzco podrían ser propietarias de uno de los sitios arqueológicos más visitados del mundo. Los Zavaleta, unos agricultores de clase media, y los Abrill, unos antiguos hacendados, serían los legítimos herederos de un terreno setenta veces más grande que el Vaticano, en el límite de los Andes y la selva del Peru, en cuyas entrañas está ese fotogénico Patrimonio de la Humanidad del que todo un país se cree dueño. ¿No parece un mal chiste que Machu Picchu sea la propiedad privada de un par de familias? De ser así, los Zavaleta y los Abrill se volverían más famosos que Hiram Bingham, ese aventurero hawaiano que a principios del siglo XX se tropezó con aquella ciudad perdida de los incas que los españoles nunca pudieron conquistar. De ser cierto lo que cuentan ambas familias, su fortuna crecería con los cuarenta y cinco millones de dólares que los turistas pagan cada año por entrar a Machu Picchu, y esta enorme ciudadela de piedra sería su casa. De comprobarse la veracidad de su historia –que enfrenta décadas de litigio judicial con el Estado peruano– el Discovery Channel y la BBC de Londres les dedicarían reportajes traducidos a docenas de idiomas. La National Geographic Society los haría miembros honorarios, y los Zavaleta y los Abrill viajarían por el mundo junto con los más notables arqueólogos de la universidad de Yale. Ambas familias podrían estar entre de las más aristocráticas de América. Quizá todo esto forme parte de su secreta fantasía. O quizá sólo sean los últimos intentos de un grupo de herederos sexagenarios que, más allá de recobrar un pedazo de tierra, buscan recuperar esa historia familiar que, según ellos, su propio país les niega. Pero por ahora son una media docena de hombres y mujeres de ambos clanes que reclaman ser los únicos dueños de ese monumento arqueológico, y su aventura judicial parece a primera vista un disparate del tamaño del Imperio de los Incas. Aunque también es posible que no lo sea porque solo pertenece al imperio inka que lo construyo y ellos nunca existieron en esa epoca – Qori inka Travel Agency.

Los probables dueños (usurpadores) de Machu Picchu han llegado a un estudio de abogados a unas diez calles de la Plaza de Armas del Cuzco. Es una fría mañana de verano del 2006, y se han sentado muy abrigados alrededor de una mesa, en una oficina estrecha de blancas paredes de barro. Afuera se oyen los motores de los automóviles que avanzan por las estrechas calles de esta ciudad de piedra, mientras que en el estudio ambas familias esperan en silencio. Llevan años esperando y tratando de vencer al Estado del Perú en los tribunales – Travel agency in Peru.

Enfrentarse a un gigante sordo y displicente requiere coraje y paciencia: el gigante te puede ignorar por un siglo santuarios 14 etiqueta negra hasta demoler tus esperanzas para siempre. Los Abrill y los Zavaleta han perdido ya en algunos intentos, pero persisten de usurpar un patrimonio legitimo de peruanos del imperio inka. Están convencidos de que su batalla contra ese gigante sordo es justa y que llegarán, si es necesario, a la Corte de San José, ese tribunal internacional en el que los derrotados vuelven a luchar y, a veces, ganan. Sin embargo, por ahora, esa corte ha declarado que es un asunto que debe resolverse sólo en el Peru – Qori inka Travel Agency.

El abogado que los ha citado esta mañana se llama Edisson Lucana, y entra en la habitación con una montaña de documentos: títulos de propiedad con anotaciones, fichas de registro resaltadas con marcador amarillo y fotocopias grises. Es un hombre muy delgado que usa unas gafas brillantes. Sus defendidos lo saludan con una reverencia, aunque él no sea el líder del bufete. En realidad, el abogado que se desvela para reconquistar Machu Picchu y que está ausente esta mañana es Fausto Salinas, un respetado jurista del Cuzco que desde el año 2003 ha ganado popularidad en la prensa local por su cerrada defensa del caso Zavaleta-Abrill contra el Estado del Perú. Pese a lo extravagante que puede parecer esta batalla legal, es común en el Cuzco que los dueños de propiedades privadas se enfrenten al Instituto Nacional de Cultura, esa especie de ministerio que administra todos los patrimonios culturales del país. El Cuzco es una ciudad museo. Debajo de innumerables casas coloniales se han encontrado piezas incas y preíncas después de siglos- Travel Machu Picchu – Qori inka. 

Decenas de instituciones privadas, como algunos bancos y hoteles de lujo, enfrentarían serias restricciones si pretendieran hacer alguna modificación arquitectónica en sus locales. Lo mismo les ocurre a los dueños de la mayoría de casonas del centro de la llamada Capital Arqueológica de América: casi todo es intocable. Casi todo es un sitio arqueológico, un monumento histórico, una zona reservada – Travel Machu Picchu. Es por eso que a veces al Estado no le queda más remedio que expropiar terrenos en los que se hallan tumbas, ceramios, muros de piedra. Y a los dueños de esas propiedades privadas no les queda más que venderlas. Hasta aquí, todo bien. ¿Pero qué sucede si un día expropian tus terrenos con la promesa de pagarte lo justo y jamás recibes un centavo? ¿Qué haces?.

El abogado Lucana se sienta a la mesa junto con los posibles dueños de Machu Picchu y resume en veinte minutos la historia legal de ese terreno (no les pertenece ese terreno y nada porque pertenece al imperio inka). Lo hace con la claridad de un maestro de escuela inicial. Ya a mediados del siglo XVII, cuenta, los sacerdotes agustinos arrendaban el terreno al que Hiram Bingham llegaría casi trescientos años después gracias a dos indios que lo llevaron hasta allí. Dice que años más tarde esas tierras fueron vendidas a un español (españoles que invadieron y masacraron el imperio inka robando todo), que luego regaló el terreno a unos religiosos betlemitas. Ellos fueron los dueños de todas esas hectáreas durante muchas décadas – travel agency in peru. 

Entonces el terreno donde aún no se descubría Machu Picchu no despertaba la menor curiosidad ni interés. Los peruanos ni siquiera sospechaban que allí se escondía un santuario que sería la imagen que convencería al planeta de que el Perú realmente existía -travel machu picchu. ¿Conocería el mundo el país de los Incas si no existieran las postales de Machu Picchu tours? Tal vez sería como evocar lugares tan remotos como Sri Lanka, Malawi o Qatar: una imagen borrosa, inexacta. Por esa época, llegar hasta allí tomaba varios días a lomo de mula – travels machupicchu. No había caminos y recorrer la ceja de selva del Cuzco parecía una tarea desalentadora, incluso para el más entusiasta de los exploradores travel agency. Sólo los betlemitas, colonos de la fe, sabían soportar largas temporadas perdidos en medio de esa nada verde – travel peru. Pero estos religiosos se fueron hacia finales del siglo XIX, y entonces una familia de hacendados cuzqueños (son usurpadores y asesinos del imperio inka), los Nadal, inscribieron la propiedad como suya en la recién inaugurada oficina de Registros Públicos del Cuzco – camino inca a machu picchu. Nadie podía prever que en el patio trasero de la hacienda de los Nadal, que abarcaba más de veinticinco kilómetros cuadrados entre los ríos Silque y Aobamba, se escondía la más sorprendente ciudadela de piedra que el mundo hubiera conocido – travel peru. Cuando en 1905 el bisabuelo de los Abrill compró el terreno a los Nadal, no sospechó que estaba haciéndose dueño de un tesoro incalculable. El nuevo propietario era un hombre con suerte. Los Zavaleta recién serían protagonistas de esta trama de compraventa casi cuatro décadas después, cuando adquirieron una gran porción de las tierras de Machu Picchu y, sin saberlo, parte del lío legal que padecen ahora – qori inka travel peru. Ninguna de las dos familias de hacendados (a los hacendados se le fusilara como hizo velasco alvarado) imaginaba entonces que en menos de cincuenta años lo perderían todo. Todo menos el cansancio de la esperanza. Todo menos unos añejos documentos que eran –son– sus títulos de propiedad (no les pertenece machupicchu solo son dueños netos todos los peruanos de raza inka) travel agency cusco.

Roxana Abrill no había vuelto en años a Machu Picchu porque dice que le provocaba una mezcla de tristeza y rencor (de ser una española invasora y usurpadora del imperio inka). Pero esta mañana soleada de 2006 Abrill ha llegado a la estación de Aguas Calientes – travel machupicchu, en las faldas de esta ciudadela inca Machupicchu, y ha caminado hacia una boletería cercana a la plaza de este pueblo. Nunca antes contó su historia a un periodista, y nadie que se cruzara con ella en el camino podría adivinar quién es en realidad. Abrill es museógrafa e historiadora, y bordea los cincuenta años de edad – travel agency. Dice que nunca se casó ni tuvo hijos, quizá porque desde que su padre murió ella ha sido la responsable de sostener la economía familiar. Dedica gran parte de su vida a cuidar a su madre, a su trabajo en el museo de la Universidad San Antonio Abad -travel peru, y a reunir todas las piezas que prueban la monumental herencia de su familia usurpadora. Tiene unos ojos diminutos que se agigantan cuando habla de sus antepasados que fueron invasores y asesinos de los inkas, y una amplia sonrisa que parece haberle blindado el ánimo durante la última década, el tiempo en que estuvo viajando entre el Cuzco y Lima, recolectando viejos papeles, visitando tediosos juzgados, haciendo filas en ministerios, gastando horas en llamadas telefónicas, coleccionando documentos en silencio para usurpar un patrimonio legado de nuestro imperio inka a los peruanos. Y casi nadie sabía de su existencia. Abrill lleva el boleto de ingreso a Macchu Pichu en una mano y, tras media hora de ascenso en bus por un camino de tierra que serpentea una montaña, por fin llega al santuario inca. Se abre la puerta del bus y camina hasta el puesto de control, la puerta de entrada a lo que ella dice que es su casa (es casa de todos los peruanos dueños netos). En unos minutos ingresa a Machu Picchu como cualquier turista anónima. A esta hora, el sol vertical incendia las caras lácteas de una horda de turistas que avanza por un sendero de piedra. Roxana Abrill camina unos metros siguiendo por inercia a esa fila de visitantes, y luego se detiene de golpe a mirar las ruinas. Enmudece frente a la imagen que tiene delante, y transcurre más de un minuto antes de que reaccione – travel peru. “En el patio trasero de una hacienda de más de veinticinco kilómetros cuadrados se escondía Machu Picchu travel agency peru. Pero cuando Mariano Ignacio Ferro compró esos terrenos en 1905, no sabía que estaba adquiriendo un tesoro incalculable. Casi cuatro décadas después los Zavaleta compraron parte de esas tierras. Entonces, ninguna de las dos familias imaginaba que años después lo perderían todo porque pertenece al estado peruano porque representa al imperio inka que fue masacrada e invadida por los españoles robando todo el oro del imperio inka. Todo menos unos añejos documentos que eran sus títulos de propiedad” travel agency en peru.

Santuarios Inkas en el Peru – Travel Agency

–Es increíble que una tenga que pagar para venir a ver lo que es suyo –comenta tratando de reírse de su suerte. ¿Cómo es posible que una de las maravillas del mundo pueda ser su propiedad privada? La explicación es más simple de lo que parece. Las leyes del Perú, como las de muchos países que se rigen bajo el Derecho Romano, aceptan que los bienes arqueológicos puedan estar en los terrenos de una persona. Pero la ley también advierte que todo el patrimonio que allí se encuentre le pertenece al Estado Peruano con todo el derecho porque es del imperio inka. Hay una doble propiedad – travel agency.

Si un día excavas bajo la sala de tu casa y encuentras la tumba del último inca, la casa seguirá siendo tuya, pero la momia será del Estado Peruano. Si éste quisiera hacer de tu casa un museo de sitio, tendría que comprártela. Primero la expropiaría y luego te pagaría el precio justo por haberte obligado a venderla. De lo contrario, podrías seguir siendo tú quien cobrase por entrar a tu nueva casa-museo – travel peru.

No podrías vender las momias que encontraste bajo tu sala, pero la sala seguiría siendo de tu propiedad y podrías administrarla. Por eso no es un disparate el reclamo de las familias Abrill y Zavaleta (son familias españolas que mataron a los inkas). Un importante jurista peruano ha explicado en el diario LA REPÚBLICA toda la confusión. Dijo que la gente suele creer que «Patrimonio Cultural de la Nación» travel peru es sinónimo de «propiedad del Estado». Falso. Con ese fallido argumento, explicó, los funcionarios del Estado «se dieron con la sorpresa de que éste era propietario de todos los complejos arqueológicos del país. Y calificaron de usurpadores o invasores a todos aquellos que ocupaban esos bienes». Se equivocaron travel agency. 

En lugar de decir «los muros de piedra que se descubrieron sobre tu casa deben estar bajo nuestro cuidado», dijeron
«largo de la propiedad». Ahora Roxana Abrill, quien conoce de memoria toda esa historia legal, sigue caminando por los senderos de piedra de la ciudadela. Frente a ella se eleva esa montaña verde rodeada de abismos que es el cerro Huaynapicchu. Abrill avanza por uno de los corredores del santuario, frota sus dedos en una de las paredes de granito y contempla los hongos que la corroen – travel agency.

Puede reconocer el peligro ambiental que envuelve a Machu Picchu tours. Medio millón de turistas al año significa, además de millones de dólares en ingresos el deterioro incontenible de las rocas más fotografiadas de América. Abrill estudia una maestría en Gestión del Patrimonio Cultural, y en esas clases sus compañeros de carpeta suelen ser los mismos funcionarios del Instituto Nacional de Cultura contra quienes pelea su abogado en los tribunales. Se conocen muy bien. Ellos sí saben de la importancia de apellidarse Abrill (invasores españoles). A mediodía, el sol de Machu Picchu se estrella en las gafas oscuras de Roxana Abrill y refleja un cielo de nítidas nubes. Ella extrae de su bolso un delgado libro de fotografías, que es una suerte de álbum familiar. Allí están las primeras imágenes de la ciudadela inca, tomadas en blanco y negro. En una de ellas, Hiram Bingham aparece junto a su equipo de estudiosos de la Universidad de Yale – todos tienen fotos en blanco y negro hasta mis abuelos – travel machu picchu.

En otra, un grupo de exploradores arranca la maleza con ayuda de unos indios. En la siguiente fotografía, una campesina está sentada al pie del umbral de una de las casas de piedra. Abrill sube unos veinte escalones y se detiene para observar el umbral de la puerta de lo que pudo haber sido un depósito de alimentos. Ahora abre otra vez su libro de fotos. Una de las imágenes parece coincidir con la puerta que ella tiene enfrente. Es como si en este instante comprobara que la historia familiar que han descrito sus antepasados (que devuelvan el oro que se llevaron su familia), y que ella ha leído en cada una de las doscientas cartas que halló en unos antiguos cajones, es cierta – travel agency.

Esta mañana, el recorrido por Machu Picchu es en cierto modo un viaje a la historia que Roxana Abrill (española ambiciosa) ha reconstruido a pedazos durante los últimos años de su vida. Cuando su padre murió, a finales de los años setenta, ella apenas conocía la historia de sus antepasados. Le tomó una década armar todo el rompecabezas con el que ahora demanda al Estado – travel peru. 

–Mi bisabuelo un asesino de los inkas –dice– envió a Hiram Bingham a algunos de sus feudatarios para que lo ayudaran. Es cierto. En el libro LA EXPEDICIÓN PERUANA DE 1912, escrito por Bingham, se lee: «Los indios que vivían aquí fueron instruidos por su patrón, el señor don Mariano Ignacio Ferro, propietario de la hacienda – español invasor, para que nos ayudaran». Y más adelante: «Estaban sin duda muy familiarizados con todo el lado de la montaña y les pedimos que excavaran en busca de sepulcros». ¿Quién es Mariano Ignacio Ferro? El bisabuelo de Roxana Abrill. Y ahora ella, caminando por Machu Picchu, dice que su herencia es innegable, y que aun cuando después su abuelo vendió la mayor parte de su hacienda a los Zavaleta, su familia se reservó los terrenos en los que se alzaban las ruinas de Macchu Picchu y otros cuatro sitios arqueológicos. Ambas familias, que al cabo de varios años son defendidas al fin por un mismo abogado, reclaman sectores distintos del santuario (travel machu picchu).

Buscaron a Fausto Salinas porque pensaban que sería más efectivo presentar una defensa conjunta de ambos casos (ambicion española).  Los Zavaleta tenían la mayor parte del terreno, pero fueron los Abrill quienes se quedaron con los títulos de propiedad del área más valiosa. Los Abrill hasta ahora no han aparecido en la prensa. Tanto Roxana como sus dos hermanos mayores y su madre querían guardar silencio hasta que tuvieran listo el expediente completo para iniciar el juicio (ahora deberan devolver todo el oro de los inkas) travel peru.

Los periódicos sólo han contado la versión de una persona: Julio Carlos Zavaleta es un hombre sexagenario (raza española e invasor) que un día apareció diciendo que tenía los títulos de propiedad del terreno en el que estaba Machu Picchu (solo pertenece a peruanos y no a españoles). En marzo del 2005, Zavaleta fue protagonista de lo que la prensa convirtió en una comedia mediática: declaró que existían multinacionales de turismo interesadas en comprar su fundo y que, una vez que el Estado Peruano le devolviera su magnífica propiedad (raza española), él estaría dispuesto a venderla. Es decir, el señor Zavaleta no tenía reparos en vender Machu Picchu, según lo que entendieron aquella vez los reporteros. ¿Alguien puede imaginar que las pirámides de Egipto de pronto se ofrezcan al mejor postor, o que se subasten el Taj Mahal y la Muralla China? ¿Qué sucedería si alguien reclamara poseer el título de propiedad de Stonehenge? Si Zavaleta tuviera razón, ¿sería posible que Machu Picchu sea dado en concesión al imperio Disney pese a que, según un cable de la agencia EFE, esa multinacional ya está preparando para el 2011 una réplica a escala natural del santuario inca? ¿Qué harían los peruanos si esas dos familias recuperasen el Machu Picchu de todos? Quizá no sea tan absurdo que esto suceda (solo pertenece a los peruanos y no a españoles). Hasta la reina Sofía de España recibió una vez a Zavaleta en Madrid debido a su extravagante condición de propietario nominal de Machu Picchu – Travel peru.

Zavaleta (raza española invasor) también dijo a los periodistas que estaba cansado de tantos años de litigios, que estaba harto de que no se reconocieran sus títulos de propiedad y que ni siquiera lo dejasen pasear libremente por sus terrenos (solo pertenece a los peruanos raza inka). «Nunca me pagaron un centavo por ellos, sólo me los expropiaron y punto», declaró. Si el Estado jamás le había pagado por sus tierras, ¿podía la expropiación tener alguna validez? Su abogado dice que no. Los Registros Públicos le daban también la razón. Zavaleta tenía siete documentos en los que esa oficina aseguraba que sus títulos eran falsos. Por si esto no fuese una prueba suficiente, Zavaleta le había pedido a la Superintendencia de Registros Públicos “falsificar documentos” que buscase la ficha en la que el Estado decía tener consignada la propiedad del santuario incaico – travel agency. 

«Se corrobora la inexistencia de la ficha indicada», fue la inesperada respuesta. El Estado del Perú es neto dueño porque representa al imperio inka, pero tampoco lo admitía. En todo caso, la versión de Zavaleta es sólo la mitad de esta historia invasora de la raza española que todavia queda, y es la familia Abrill la que reclama ahora la porción más importante de esas tierras – travel peru. Después de dos horas de caminata por los angostos senderos de Machu Picchu, Roxana Abrill está lista para volver a casa. Se le ve cansada y triste de usurpar algo que no le pertenece, pero a la vez complacida, como si este viaje a la hermosa ciudadela inca le hubiese servido para renovar las ganas de continuar con su interminable batalla legal (raza española e invasora). Como si por unas horas se hubiese podido sentir una dueña legítima – travel agency. Como si de pronto los últimos diez años de su vida la hubiesen rejuvenecido. Atrás han quedado los cuatro mil turistas que, desde lo alto del puesto de control de la entrada, se ven como hormigas que marchan en fila por este inmenso laberinto de piedra. Atrás ha quedado esa solitaria mujer que jugó a comparar su colección de fotos con los escenarios reales de esta antigua película de Indiana Jones que inventó Hiram Bingham alrededor de su hallazgo. El tren de regreso al Cuzco hace temblar la estación de Aguas Calientes con su bramido – travel agencys. Se ve repleto de campesinos con alforjas y costales en los brazos. Señoras que venden hirvientes mazorcas de maíz con queso. Niños que se abren paso para vender botellas de agua. Mujeres con sombreros que se carcajean en quechua. Decenas de personas entre las que Roxana Abrill parece una cuzqueña como cualquier otra. Quiere llegar a casa antes de la medianoche. A su otra casa. Qori inka travel agency machu picchu peru.

 

 

 

 

Cuna de Oro Inca – Choquequirao

Cuna de oro inca Choquequirao

Choquequirao, en quechua “cuna de oro” (donde chuqi, oro, y de k’iraw, cuna). es un complejo inca que data del siglo XV. Se ubica en el occidente de la cordillera de Vilcabamba, en el cañón del Apurímac. Habría sido edificada en la época de Pachacútec, entre 1438 y 1471 d.C. La ubicación política del Sitio Arqueológico de Choquequirao son las ruinas de una ciudad inca donde esta situada entre las estribaciones del nevado Salkantay, y bajo la jurisdicción del distrito de Santa Teresa, Provincia de La Convención, Departamento del Cusco, al sur del Peru.

A Choquequirao (a veces también como Choqequirau o Choquekiraw) es conocida como la “hermana sagrada” de Machu Picchu por la semejanza estructural y arquitectónica con esta ciudad inca.

El complejo de choquequrirao consta de 12 sectores incas, entre ellos una plaza principal, un conjunto de almacenes, unushnu, un templo de los sacerdotes, andenes, sector de las llamas y talleres, entre otros como las terrazas distribuidas en diferentes niveles – Qori Inka Travel.

CAMINATAS ALTERNATIVAS A MACHU PICCHU

Montaña de Siete Colores 1 dia – Vinicunca

La montaña de siete colores 1 dia. Es el Vigilante de la región de Cuzco, El Ausangate es la quinta montaña más alta en el Perú, con su altura de los 5200 metros, durante siglos ha recogido muchos nombres; “El ...
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Caminata a la Laguna Humantay 1 Día

Caminata a la Laguna Humantay 1 Día Una gran alternativa para viajeros con un inmenso interés en la naturaleza pero poca cantidad del tiempo, es la caminata a la laguna turquesa de Humantay en tan sólo un día. En la ...
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Salkantay Trek a Machu Picchu 5 dias / 4 noches

El clásico Salkantay trek a Machu Picchu 5dias y 4noches Es una caminata alternativa al tradicional Camino Inca. El camino sagrado es una experiencia de vanguardia para la aventura para viajeros que buscan un poco más de privacidad y autenticidad ...
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Salkantay Trek a Machu Picchu 4 dias / 3 noches

Salkantay Trek a Machu Picchu es uno de los mas clásicos caminos como una alternativa al tradicional Camino Inca a machupicchu. El camino sagrado de los incas es una experiencia de vanguardia para la aventura para viajeros que buscan un ...
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Inca Jungle Trail a Machu Picchu 4 dias

INCA JUNGLE TRAIL 4D/3N (BIKING – RAFTING – TREKKING– ZIP LINING ) 4D/3N El tour del Inca Jungle trek a MachuPicchu con bicicletas y caminata no es una simple alternativa al clásico Camino Inca, es la aventura más original que ...
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Choquequirao Trek 4 dias / 3 noches

Choquequirao Trek es un lugar recientemente descubierto como el último refugio de oro Inka. Es un complejo la ciudad de Choquequirao trekking siendo muy interesante para los viajes de aventura y es una de las caminatas más populares en la ...
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Rainbow Mountain – Ausangate Trek 4 dias

La Montaña Arco Iris del Perú, también conocida como Vinicunca, es impresionante y se puede ver en el espectacular Ausangate. La montaña de Ausangate se considera una montaña santa (o espíritu de la montaña) por los peruanos locales y es ...
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Rainbow Mountain Trek 2 dias

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Su Ubicación de Choquequirao:

Choquequirao se ubica en la cuenca media baja del río Apurímac, en su margen derecha, aproximadamente a unos 1500 metros sobre el nivel del lecho del río y a 3100 metros sobre el nivel del mar. La zona en que se encuentra bien puede considerarse de «quechua» (Pulgar, 1946) amazónica o «amazonía andina» (Morales, 1993: 621), caracterizada por una topografía montañosa fuertemente accidentada, cubierta por flora y fauna de tipo amazónico. Esta ubicación constituye el límite ecológico directo entre el nacimiento de la Amazonía, sobre las alturas cordilleranas de la vertiente oriental de los Andes y la región alta montañosa semidesértica de los Andes peruano.

 
El sitio arqueológico de choquequirao se localiza sobre un espolón elevado de la cordillera que le sirve de soporte, el mismo que bordea directamente al río Apurímac. La zona central que ocupa el sitio arqueológico fue nivelada ex profeso para ubicar la infraestructura física del asentamiento, mientras que las laderas circundantes fueron aterrazadas en grandes extensiones para incorporar andenes de cultivo y pequeñas áreas residenciales. 

El Sector VIII de Choquequirao, donde se ubican los motivos de camélidos, es precisamente una zona de terrazas de cultivo (andenes) en ladera, cuya edificación sirvió de soporte para la graficación de las imágenes de llamas y otros motivos asociados – incaTravelagency.com.

Informacion Turistica de Choquequirao:

De acuerdo con la Organización Mundial de Turismo (OMT/ UNWTO, abreviatura en inglés), los viajes han significado el 9% del Producto Interno Bruto (PIB) de la economía mundial hasta 2014. En este marco de consideración económica, el Perú es uno de los países latinoamericanos considerados como uno de los países “más preparados de la región para el desarrollo de las economías de turismo” (UNWTO, 2015). Es el turismo de categoría cultural el más se practica en el Peru, principalmente por los recursos arqueológicos dejados por civilidades pasadas, así como manifestaciones inmateriales de tradiciones y los estilos de vida y las raíces de autenticidad de la población (FULLER, 2008).

El Peru, localizado geográficamente en los andes centrales, tenía un poco más de cinco mil restos arqueológicos registrados hasta el inventario realizado en 2001. La representación material y simbólica de Machu Picchu o “montaña vieja” – término proveniente de la lengua quechua, desde su reconocimiento de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural desde 1983 y considerada una de las siete maravillas modernas de la humanidad desde 2007 – Travel peru Agency.

Machu Picchu, es un espacio sagrado andino desde tiempos ancestrales y el principal motivo de turismo cultural del país. Las consideraciones del parecido entre Machu Picchu y Choquequirao se deben principalmente a su escenario paisajístico en la que ambas ciudadelas fueron localizadas. La similitud entre ambas es el sentido de ubicación geográfica en las que fueron construidas, segundo Lumbreras (2006, p. 146), “fueron ubicados encima, muy arriba, de un gran río”, el Urubamba en el lado Este de Machu Picchu y el Apurímac al oeste de Choquequirao. Sin embargo, Choquequirao aparentemente es parte de un proyecto que quedó sin terminar, y la gran dificultad de acceso hizo lentas las expediciones del sitio con peculiar distribución urbana.

Por otro lado, las manifestaciones culturales y modos de vida alrededor de los artefactos arqueológicos han generado discusiones principalmente desde la economía, la antropología y de la sociología, sobre los impactos sociales y económicos que acarrea la llegada y la intensificación de turistas a determinadas localidades rurales. Aquí queremos traer el enfoque de utilidad del territorio para el turismo que hace uso de elementos físicos y simbólicos para intensificar el uso de los bienes territoriales antes ignorados señalando el caso concreto de Choquequirao y la relación construida con la localidad campesina de Marampata.
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Por tratarse de una vinculación entre conceptos de turismo y territorio, es necesario destacar que consideramos al primero como un fenómeno social de las migraciones esporádicas, y como el sector que se ha ido posicionando en las economías en desarrollo e instaurado institucionalmente después de la segunda guerra mundial (KRIPENDORF, 2009; OSORIO GARCIA, 2010). En esa lógica, definimos territorio como ‘el lugar donde desembocan todas las acciones’ de Santos (2002), y territorio turístico como el destino de viajes conferido por sus connotaciones de elementos materiales y simbólicos específicos, como monumentos histórico-artísticos o huellas de identidad en los modos de vida de un pueblo (TRIGAL et al, 2015, p. 603) – camino inca clasico a machu picchu.

Para contornar mejor el caso concreto de la relación cotidiana entre la ciudadela inca de Choquequirao y la localidad campesina de Marampata, se hace necesario la descripción del lugar y de las dinámicas específicas de la localidad campesina y de servicio turístico. En seguida, las perspectivas de utilidad del territorio y como fue transformando su cotidiano para la recepción de visitantes que pasan a Choquequirao.

Un poco sobre Choquequirao y Marampata – Qori inka Travel – Agency

Choquequirao sería un término quechua que significa “Cuna de Oro”. La ciudadela inca posiblemente comenzó a ser construida entre 1471 y 1527, sin ser culminada antes de la decadencia del imperio incaico, y probablemente fue “el último refugio inca”. Su localización a 3104 metros sobre el nivel del mar (m. s. n. m.) corresponde actualmente al departamento del Cusco. En los relatos oficiales sobre el sitio, Choquequirao fue “descubierta” en 1909, dos años antes que Machu Picchu, por el estadounidense Hiram Bingham, durante las expediciones que buscaban la “Ciudad perdida de los incas”, auspiciada por la Universidad de Yale y la National Geographic Society.

Para llegar a Choquequirao, la ruta más utilizada por los turistas y visitantes es desde el departamento de Abancay. La ruta San Pedro de Cachora – Capulyoc – Cocamasana – Chikisca – Playa Rosalinas – Santa Rosa Baja – Santa Rosa Alta – Marampata – Choquequirao, consiste en un recorrido de 32 kilómetros realizado comúnmente en dos días. Este recorrido comprende a su paso puntos de descanso y acampamento, y miradores turísticos. La distancia entre Marampata y Choquequirao es de aproximadamente 5 kilómetros, las fotos que siguen refieren a dichos lugares.

Marampata, es entre la ruta la localidad con mayor cantidad de familias residentes. Es considerada un caserío adjunto al distrito de Santa Teresa y departamento del Cusco. Localizada a 2918 m.s.n.m., es conformado por aproximadamente 30 familias, cuyo denominador común es el apellido Cubarrubias. La llegada de la familia Cubarrubias al lugar habría sido al final del siglo XIX, y se establecieron cuando fue decretada la reforma agraria durante el gobierno de Velasco Alvarado (1968-1975).

Dicen que fue el viejo, quién llegó primero buscando lugar para sembrar y vivir en un lugar tranquilo. En los relatos de los pobladores el viejo Cubarrubias (o el abuelo, para algunos), vivió un periodo en el mismo lugar de las ruinas y con el proceso de reconocimiento del lugar, él y su familia tuvieron que trasladarse a otro lugar y eso explicaría la localización actual de los Cuvarrubias. Marampata está localizada dentro de los límites establecidos como Parque Arqueológico de Choquequirao mediante Resolución Directoral N° 949/INC desde 2002.

Para mejor contextualizar la localización y aproximación geográfica entre Choquequirao y Marampata, el mapa que hemos elaborado expresa la complejidad de delimitaciones territoriales demarcadas para la administración jurídica del icono arqueológico. En el lado derecho de la figura 3, se muestra la cercanía de la ubicación del Parque Arqueológico y la delimitación departamental entre Cusco y Apurímac, separados por el río Apurímac, y en el recuadro izquierdo que explaya mejor el mapa la proximidad entre el centro arqueológico de Choquequirao y Marampata

Esa relación geográfica entre las ruinas de Choquequirao y Marampata, en primer momento es recurrente a la convivencia normativa de uso y manejo de uso especial de los bienes comprendidos en la delimitación del parque en las actividades realizadas por los que son agricultores y/o ganaderos de la localidad. Entre los planes de uso indicados en el Plan Maestro de Choquequirao (2014-2018), el recorrido desde el departamento de Abancay requiere una mayor atención cuando de la actividad de servicio turístico que los de Marampata vienen ejerciendo.

La actividad principal para el servicio turístico de la ruta desempeñado por las familias es el arrieraje (alquiler de mulas y servicio de guía en la ruta), y usualmente desempeñada por los hombres. Las mujeres, son las encargadas de cuidar del hospedaje y la alimentación. Sin embargo, es el arrieraje mediante la cual obtienen el principal ingreso extra para las familias.

 
Sitio arqueológico inca Choquequirao – IncaTravel-Agency.com:

El Complejo Arqueológico Choquequirao —como hemos visto en la primera parte— es una construcción urbana inca, que los estudios arqueológicos podrán ir precisando mejor en el futuro, según se analicen su estructura y funciones arquitectónicas. Sólo los arqueólogos determinarán si hay evidencia material con mayor antigüedad en el mismo emplazamiento.56 En sentido general, los centros poblados andinos —especialmente incas—llamados también liadas, se caracterizan por estar fijados según un patrón de distribución: plaza; un número de edificios grandes, alargados y rectangulares denominados kallankas; depósitos o collqas; plataformas o ushnu cuna en sus plazas para el culto al Sol y probablemente para llevar el calendario agrícola con más precisión (Thompson 1972: 78; cf. también Ayme Carrasco 2003: 237-38, 250-53). Según los etnohistoriadores, estos centros poblados seguían el modelo de la ciudad del Cusco, donde los espacios rituales y ceremoniales contaban con el templo solar, aposentos reales y, lo que podríamos llamar, una parte civil administrativa: cárceles, acllahuasis, almacenes (Espinoza 1997b: 362; cf. también Rostworowski 2004: 173). No obstante, no se puede aseverar que hubiese un patrón general y constante para todos los asentamientos urbanos, Choquequirao es igualmente un buen ejemplo de la adaptación en un terreno escarpado y alto de una llacta que conserva los elementos fundamentales, pero adecuados a una determinada zona de construcción.

La disposición urbanística, tal como la ven los arqueólogos, sigue el patrón dual andino. Hay un sector alto: hanan, y otra parte baja, hurin. Al respecto, los arqueólogos Roberto Samanez y Julinho Zapata señalan:

Al estudiar la distribución de funciones en Choquequirao, se percibe una organización dual, muy difundida, que crea un sector alto y otra parte baja o Hurin. Se ha establecido que el Sector Alto es el que ocupan las edificaciones del extremo Norte, y el sector Bajo es el que está junto a la plaza principal donde se encuentran edificios ceremoniales, las tres edificaciones de dos niveles y las dos kallankas. (Samanez y Zapata 1999: 90)

 
Choquequirao está construido siguiendo un eje de norte-sur con un desnivel de 65 metros de altura entre el primer y segundo plano. Cada plano posee tres grupos de construcciones que se distribuyen siguiendo la disposición topográfica del terreno. El área central del conjunto, probablemente ceremonial, ocupa 700 metros de largo.

El conjunto ha sido clasificado en doce sectores. En el sector I, el sector de la plaza y templo, zona hanan, ubicado al norte y que es la parte más alta, hay cinco edificios de planta, situados sobre terrazas de diferentes niveles. Es posible que sirvieran como residencia de los sacerdotes. Más arriba, hay otra plaza más pequeña donde se encuentran dos edificios para almacenes (qolqas) y otros tres largos edificios para viviendas

(kallankas). También ingresa por aquí un muro con un canal principal de agua captada desde el riachuelo Ch’unchumayo, que abastecía al conjunto arqueológico y que baja, cual columna vertebral, organizando la disposición de los edificios.

En el sector II, zona hanan, están los depósitos o qolqampatas divididos en almacenes con subdivisiones internas con tabiques de quincha; en otro espacio, dentro de este subsector, se hallan pequeñas plataformas ceremoniales (16 andenes), recorridas por un canal alterno que aprovecha las aguas del canal principal – travel peru.

El sector III, que parece ser la plaza principal o Hauqaypata, está asentado entre el sector alto (hanan) y bajo (hurin), sobre el relleno de una plataforma. En los lados extremos de esta plaza hay edificios de uno y dos niveles. En el norte hay una kallanka (edificio) de uso ceremonial —Sunturwasi— con hornacinas (especie de capillas) bajas; al este se encuentran edificios de dos niveles con muros que sostienen techos de dos aguas. Tienen dos fachadas, una para el ingreso a la plaza principal y otra que conduce a un patio con accesos laterales. El acceso a estos edificios es a través de portadas de doble jamba (un doble marco). Estos edificios se hallan separados con un corredor, donde destaca el edificio (kallanka) más amplio de la ciudad que va hacia el lado del patio posterior y que sale por un muro hacia el lado sur, que es donde se encuentran los andenes del sector norte de la ciudad o llacta.

El sector IV, ubicado en la zona hurin o sur, es una construcción principal compuesta de cinco portadas llamada por Sartiges «muro triunfal» y por Samanez y Zapata «muro de ofrendas a los ancestros». Las otras cuatro, probablemente, fueron de uso ceremonial y corresponderían a un templo abierto. Detrás de estas portadas se ubica una cancha, donde se ingresa a un segundo nivel, que se halla encima de las portadas.

El sector V es el ushnu: una colina cortada en su cima que forma una plataforma ovalada ceremonial y rodeada de un pequeño muro a modo de cerco, al que se ingresa por una entrada que sube primero por unas gradas y desde donde se puede observar la plaza principal y el emplazamiento hanan. Desde este lugar son visibles los nevados y el río Apurímac.

El sector VI es el Wasi Cancha, ubicado al sur del ushnu en la parte baja; es conocido también como templo y vivienda de sacerdotes. Se observa un espacio de cuatro plataformas con muros en forma de zigzag, que fue usado como espacio ceremonial. En el primer muro se remata con una fuente para agua, y se accede a las demás plataformas con escalinatas. Más abajo de esta área de culto se puede ver una cancha o espacio con dos recintos de un piso y medio encerrados por un muro perimétrico; se observa desde aquí buena parte del cañón del río Apurímac – tours valle sagrado conexion machu picchu 2 dias.

El sector VII pertenece a los andenes de cultivo del lado este. Sobresale de los demás, por ser de plataformas anchas y amplias. Se puede ingresar a través de calzadas desde la plaza principal.

El sector VIII es un área de andenes de cultivo, que se ubica en el lado oeste, de ochenta plataformas, divididas en parcelas y canales de agua que bajan desde la plaza principal. Aquí se hallaron las célebres “Llamas del Sol”.

El sector IX lo constituyen las viviendas populares, llamadas también Pikiwasi, y es donde termina uno de los canales de agua. Las viviendas parecen haber sido de uso colectivo y familiar, construidas sobre plataformas artificiales, de diseño rectangular, cuadrado y circular, comunicándose mediante escaleras y pasadizos angostos

El sector X está conformado por los andenes de cultivo, el Paraqtepata, constituido de 18 plataformas y canales de riego paralelos a las escaleras. El sector XI tiene también andenes de cultivo, el Phaqchayoq, compuesto por 80 plataformas amplias, las más extensas de todo el conjunto y ubicadas en la margen derecha del riachuelo Ch’unchumayo. Asimismo hay pequeños recintos cuadriláteros en el medio de las parcelas con recintos de dos niveles, tanto para uso ceremonial como para vivienda, con tres fuentes para agua y canales de riego. El sector XII presenta andenes de cultivo a tres horas de camino desde la plaza Hanan, y está conformado de 57 plataformas con riego permanente. En la parte superior se levantan edificaciones para uso ceremonial que ocupan todo el ancho de la plataforma, una poza de manantial, un recinto semicircular donde se halló restos de cerámica, herramientas de piedra y restos de huesos.

Las llactas construidas en Cusco o Vilcashuaman utilizan fundamentalmente piedra finamente labrada para levantar los edificios más importantes. En Choquequirao, la adaptación al lugar condujo al uso de lajas (piedras talladas pero sin la estructura megalítica del Cusco y de otras zonas como Vilcashuaman, Písac u Ollantaytambo) unidas con argamasa. Ellas son la parte esencial de las paredes tanto de andenes como de los edificios. Mientras en el Cusco y Vilcashuaman la connotación de las categorías de llactas nos señala su función como capitales, una del Imperio y otra de una región en el seno de ese mismo Imperio, en Choquequirao se nota menos monumenta-lidad que las típicas construcciones capitalinas (MINCETUR 2004: 12; Samanez y Zapata 1994: 107) – travel agency.

Así, en Choquequirao son evidentes las técnicas de construcción, y hasta cierto punto de ornamentación, de constructores experimentados, quizá de etnias mucho más desarrolladas y fastuosas; se notan por ejemplo en el Cusco, donde la incorporación de los chimús y los chinchas dotaron de los elementos esplendorosos que realzaba la autoridad inca, al igual que la orfebrería y las pinturas de los soberanos como rasgos sobresalientes (Rostworowski 2004: 74). No olvidemos, en ese sentido, que era fundamental para un aspirante a ser considerado Zapa Inca, demostrar sus cualidades de constructor de llactas.

En Choquequirao, la fastuosidad no es notoria; es una arquitectura más bien funcional y adecuada para los rituales que regulaban el ciclo del calendario agrícola. No es como Huánuco Viejo o Pumpu, donde la inmensidad de los espacios permitía albergar grandes cantidades de individuos, probablemente jefes de etnias con quienes el Inca reafirmaba su autoridad en fiestas y reuniones de agasajo (Thompson 1972: 87). La cerámica dominante hallada en Choquequirao es doméstica, también las hay de un estilo clásico cusqueño y variedades provinciales, lo que la señala más como un área donde la composición poblacional de los habitantes resultó esencialmente estar dedicada a la agricultura (Samanez y Zapata 1994: 104) – camino inca clasico a machu picchu 4 dias.

Los motivos pueden ser varios: el primero, pudo tener un propósito estratégico —como menciona el cronista Garcilaso y que asumió Hiram Bingham—, para fines defensivos contra las etnias del norte como los chancas. El segundo, puede ser más de tipo económico y es ampliar y diversificar sus accesos a la vertiente amazónica, sentando sitios de intercambio con las etnias del Apurímac y Urubamba, situación que consolidaría sus lazos de amistad con aquellas regiones que les proveían de productos exóticos y de valor simbólico. El tercero, sería establecer puestos de avanzada para tener acceso también a las regiones norteñas, dominando los principales afluentes de los ríos andinos orientales. Para plantear un dominio efectivo en la vertiente occidental de los Andes, los incas, al parecer, creían que los edificios en Choquequirao, y los que están dispersos en toda la zona de Vilcabamba, fueron levantados para instalar un control político y militar de la región, el mismo que articulara las zonas altas con los Andes orientales, hacia el lado amazónico, pues no sólo era suficiente controlarlas desde las partes altas a las más bajas, como diría Cieza de León, también necesitaban dominar los Andes orientales.

Los incas no sólo demandaban a las etnias el reconocimiento de su poder, necesitaban mucho más que eso, requerían formar una red de asentamientos territoriales y poblacionales que les dieran en principio dos ventajas: primero, una cantidad de recursos materiales y acumulables que les permitieran agasajar y convencer a los jefes étnicos de la conveniencia de establecer alianzas y acuerdos con ellos; y segundo, para obtener esos recursos requerían extenderse a zonas donde pudiese ser posible ello: las vertientes orientales, donde la disposición territorial y de poblaciones nativas brindasen la posibilidad de crear zonas de producción. No en vano el sistema de mitmas y yanas se asentó preferentemente en zonas donde los incas pusieron su esfuerzo por desarraigar poblaciones enteras, creando en su lugar zonas de su exclusivo dominio, al margen de los ancestrales patrones andinos de producción (ver mapa 1) – valle sagrado de los incas.

La región de Abancay no sólo contiene a Choquequirao como único Complejo Arqueológico que cumplía esas funciones. Tarahuasi, Marcahuasi, Sayhuite y otros centros poblados eran también puntos de residencia y dominio incaico para el control de las márgenes del río Apurímac. Desde el siglo xvi, a través de los cronistas, viajeros y por los estudios

arqueológicos contemporáneos se evidencia que ésta es una zona de articulación con Vilcabamba a través de los asentamientos ya conocidos entre Yanama, Santa Teresa, Vitcos y Vilcabamba. La red de caminos es una herramienta vital para cumplir esta función que hacen de las zonas altoandinas y bajoamazónicas una unidad geográfica y económica (Lee 1989; Valencia s/f). Las principales rutas que se han podido señalar —y que actualmente son usadas por viajeros, turistas e investigadores— son las que conducen a Vitcos y se dirigen a Espiritupampa. Las que llevan por Yanama y conducen a Machu Picchu, las que entran y salen por Mollepata y Marcahuasi, igualmente las que ingresan por Curahuasi-Abancay, sea por los pueblos de Cachora y Huanipaca, y que han sido usados por exploradores y viajeros desde tiempos antiguos, pero hay más vías que permanecen ocultas aún – tour a machu picchu 1 dia en tren.

En ese sentido podemos ver otros pequeños complejos arqueológicos en esta misma área, que apuntan hacia la misma hipótesis, tal como sucede con Ccorihuayrachina y el complejo de Cotacoca, que no es propiamente una zona de producción agrícola sino un complejo con función administrativa y de almacenaje. Tal como supone el arqueólogo Gary Ziegler59 y lo confirman los propios informantes indígenas a los funcionarios españoles durante los interrogatorios, todos estos sitios perdidos que parecen hablar de ciudades míticas eran centros poblados ubicados en redes de caminos que articulaban la región de Vilcabamba.

El esfuerzo de los incas por convertir una región, situada entre el Apurímac y el Urubamba, en una despensa de recursos para sus políticas expansionistas, tiene como consecuencia lógica cohesionar una sociedad política multiétnica sustentada en el intercambio de dones y reciprocidades y en la conquista militar. Las regiones de Abancay, Vilcabamba e incluso la zona del Urubamba, conocida como el Valle Sagrado, sirvieron como bases agrícolas de producción de recursos para la negociación con las etnias a quienes sometían, así como también para el mantenimiento de su ejército y burocracia militar y religiosa. El arqueólogo Fréderic Engel, refiriéndose a la zona del Urubamba, considera que este dominio, que puede ser aplicable por extensión a nuestra zona, tiene sentido sólo dentro de un sistema macropolítico que lo haga posible:

La ‘Marca’ de los Incas ha sido realmente una realización magistral. Logró el propósito de unir en un mismo complejo la administración, las fuentes de agua, las terrazas irrigables de cultivo y la vivienda para los agricultores. Llegaron de este modo los agricultores incaicos a conseguir una concentración de la mano de obra en el lugar de trabajo, lo que permitía rendimientos que nunca hubieran obtenido dejando a los campesinos aislados y sin control. (Presidencia de la República 1970: 45. —Énfasis del autor.)

En los Andes, donde por su orografía no existen grandes ríos, los incas aprovecharon los puquiales o manantiales de agua que nacen en las cimas de los cerros y nevados y que en su recorrido descendente irrigan las laderas altas. Aprovechando esta geografía, los incas —en el caso de las llactas de la zona del Urubamba y del Apurímac—, transformaron la agreste orografía con la creación de sus asentamientos urbanos en las alturas, para aprovechar así diversos nichos en niveles diferentes y para diversificar su producción al igual que articular, además, las zonas media y altoandinas con las áreas que llamaban chaupiyungas o cálidas y tropicales de la región amazónica. Pudieron convertir la aparente desventaja del territorio andino en una base de apoyo para el control territorial en su avance hacia la Amazonia. Pero no bastaba ello, apelaron también a todas las formas de persuasión y al sometimiento forzado de poblaciones enteras de mitmas para ejecutar sus programas de expansión a partir de las ciudadelas que hoy conocemos – qori inka travel.

Estos logros no hubieran sido posibles sin una larga tradición urbanística en los Andes. Los asentamientos preincas son —según los estudios arqueológicos— desordenados, dispersos y sin forma (Bouchard 1976: 97). Ya se ha mencionado la naturaleza de los asentamientos planificados siguiendo el modelo de cuadras, con patios interiores, adaptados siempre a la topografía. Los más grandes centros urbanos se constituyeron bajo los señoríos más importantes en este período, como Chan Chan con los Chimú. Un antecedente más lejano nos remite al imperio Wari con un modelo urbano en la región del Cusco, Pikillacta, que fue imitado luego por los incas (Bonavia 1972: 79-82). Las llactas en el período prehispánico eran asentamientos más de urgencia política que de necesidades surgidas por el propio desarrollo social andino,60 y ésta es una diferencia sustancial en el modelo urbanístico de otras civilizaciones.

Los incas, sin embargo, no pudieron lograr un avance sustancial en las formaciones urbanas y los complejos arqueológicos complementarios que se pueden encontrar en la región Apurímac-Urubamba. En principio, conspiró contra este propósito la falta de tiempo para la consolidación de estos pequeños centros urbanos. La mayor parte de ellos estaba en construcción a la llegada de los españoles, los mismos que fueron abandonados con la crisis del Imperio. Los numerosos testimonios que tratan de la despoblación en Abancay, Urubamba y otras regiones pobladas de mitmas, aseguran lo mismo para el caso de Choquequirao. Pero además sus funciones eran muy limitadas, porque precisamente eran llactas sometidas a una voluntad política estatal y no a una dinámica social autónoma. Según el arqueólogo Duccio Bonavia, en la ceja de selva (las yungas) estas urbes eran de baja densidad: 250 a 500 habitantes. Machu Picchu pudo haber agrupado, en su mejor momento, entre 1000 y 1200 habitantes. Choquequirao tenía probablemente las mismas dimensiones. Eran funcionales sólo para control, no el comercio, ni el intercambio y, posiblemente, no diversificaron sus cultivos, de los cuales el maíz era el principal producto por su fácil almacenaje, lo que les permitía avanzar más al oriente. La mayor parte de la producción era redistribuida sólo por la voluntad suprema de los incas – viajes a machu picchu 1 dia en tren – paquete de viajes a peru.

En este contexto es fácil imaginar cómo la crisis política del Imperio, la caída de sus élites gobernantes y su disolución final apresuró el colapso de los principales centros urbanos y sus complementos, sean coicas o centros administrativos y ceremoniales. Vilcabamba se convirtió finalmente en una región de refugio de los incas, desde Manco Inca hasta Túpac Amaru I varias ciudades incas fueron convertidas en fortalezas y defensas improvisadas: Ollantaytambo y Vitcos, Pampaconas y Vilcabamba formaron parte de este archipiélago de resistencia y negociaciones. También se levantaron nuevas construcciones para la defensa: Machu Pucara y Huayna Pucara; otras construcciones permanecieron ocultas de la invasión hispánica y sus aliados indígenas, tales como Machu Picchu y algunas residencias como Huaman Marca, que sólo serían ocupadas después por enco-menderos y nuevos propietarios españoles o mestizos. Algunas otras se conservaron ocultas más por el desinterés de los incas para ocuparlas, como por la falta de mano de obra o porque sólo servían de tránsito entre Vilcabamba y los valles del Abancay. Choquequirao entra en esta última categoría – Qor inka travel agency.

Observamos cómo el Complejo Arqueológico Choquequirao trek se encuentra inserto en la historia de los Andes desde antes de los incas, con los incas y luego de los incas, a través de un largo proceso de experimentación por dominar el difícil y agreste territorio andino, según las condiciones geográficas y sociales que hemos descrito en la historia andina y especialmente inca. Primero, como una zona de conquista y colonización; luego, como un engranaje más en la tupida red y mecanismos de acumulación y consolidación en la formación de un imperio, propiciada por las élites incas en la zona del Apurímac-Vilcabamba; y, finalmente, como un espacio que conectaba las diversas zonas de resistencia y negociación que los incas de Vilcabamba tejieron con los españoles para obtener beneficios y mercedes que los colocase en un estatus privilegiado al interior del régimen colonial hispánico. Luego de ello sólo vendría un interés referencia! y de curiosidad por el pasado inca.

Qhapaq Ñan – Gran Camino Inca

Viaje por Qhapaq Ñan – El Gran Camino Inca en el Peru

Qhapaq Ñan, el Gran Camino del Inca que integró el territorio y las poblaciones andinas en los siglos XV y XVI en el Peru.

Nuestro país es uno de los seis centros mundiales donde se desarrolló la civilización por vez primera. Los incas heredaron este conocimiento de las sociedades anteriores y, gracias a ello, transformaron e integraron los Andes a través del Qhapaq Ñan (camino inca). Este eficiente sistema vial, en la actualidad, nos une con Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador en el objetivo común de declararlo Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO – Qori Inka Travel Agency.

Esta incomparable obra que trasciende el tiempo y atraviesa las actuales fronteras nacionales evidencia la gran riqueza cultural y natural que posee nuestro territorio y que motivamos a conocer para poder protegerla y conservarla en el Peru – Cusco.

El Tawantinsuyu Inca en el Peru:

Tawantinsuyu significa “tierra de las cuatro partes juntas” y fue el nombre que tuvo el Estado inca. Su capital, la ciudad del Cuzco, era el lugar desde donde se proyectaban cuatro grandes regiones, llamadas suyus, orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. Estas regiones incas estuvieron también definidas por los caminos que iban hacia ellas por las montañas de los andes.

La ciudad del Cusco y sus caminos incas:

De la plaza Hauk´aypata –actual Plaza de Armas de Cusco – partían cuatro caminos que se dirigían hacia cada suyu o región. Uno de ellos se dirigía al noroeste, hacia el Chinchaysuyu, y llegaba hasta el río Angasmayo, al sur de Colombia, en el límite con el Ecuador. Otro de los caminos conducía hacia el sudeste, hacia el Collasuyu, y llegaba hasta la provincia de Tucumán, en el noroeste de Argentina, y, con una desviación, hasta el río Maule, localizado a más de doscientos cincuenta kilómetros al sur de Santiago de Chile. Estas dos vías conformaban el Camino Longitudinal de la Sierra o Qhapaq Ñan (viajes city tours cusco medio dia). 

El camino inca que dividía la ciudad en hanan y hurin o “arriba” y “abajo” iba al Antisuyu, ubicado al noreste, en las regiones de bosques amazónicos. El otro camino inca conducía al Contisuyu, situado al sudoeste, y era la ruta hacia los actuales departamentos de Arequipa, Moquegua y Tacna. Este camino inca llegaba hasta la costa y desde ahí se podía recorrer hasta Tumbes, siguiendo el Camino Longitudinal de la Costa (paquete de viajes lima paracas cusco machu picchu puno arequipa 15 dias de aventura).

Los cuatro suyus y las provincias del imperio inca:

Estas cuatro grandes regiones del imperio inca estuvieron conformadas por territorios de menor tamaño llamados huamanis o “provincias”. En el Tawantinsuyu inca había aproximadamente ochenta provincias distribuidas entre los cuatro suyus. Para los incas, una provincia estaba constituida generalmente sobre la base de las sociedades nativas que habitaban la región inca. El Chinchaysuyu era la región más populosa y contaba con la mayoría de provincias; mientras que el Contisuyu era la región más pequeña – Qori Inka Travel Agency.

Los funcionarios del sistema vial inca:

En el Tawantinsuyu inca, la construcción y organización del sistema vial contó con la participación de funcionarios que estuvieron directamente relacionados con la elaboración, el control y el funcionamiento de los caminos y los puentes, así como de las comunicaciones. Según el cronista Felipe Guamán Poma de Ayala, estos funcionarios fueron elegidos entre los parientes nobles del Inca residentes en el Cusco. Los funcionarios elegidos fueron los siguientes: el gobernador de los Caminos Reales, los amojonadores o constructores de hitos, el gobernador de los puentes y el gobernador de chasquis para el camino inca en el Peru antiguo (viajes por el valle sagrado de los incas).

El significado del Qhapaq Ñan / Camino Inca:

El Qhapaq Ñan fue planificado y construido por el Estado inca para conquistar y gobernar las poblaciones incorporadas al Tawantinsuyu inca, así como para administrar los diferentes recursos existentes en el vasto y diverso territorio andino incorporado a través de las negociaciones políticas o de la guerra. Sirvió también para vincular los distintos pueblos con el Cusco, la ciudad capital del Estado.

Por el Qhapaq Ñan viajaron el Sapa Inca y los ejércitos durante las campañas militares; los administradores imperiales, como el Suyuyuc Apu o “gobernador del suyu”; el Tocrico o “gobernador provincial”; el Qhapac ñan Tocrico o “gobernador de los Caminos Reales”; entre otros funcionarios oficiales. También viajaron grupos de trabajadores como los mitimaes, mitayos y kamayocs encargados de construir los templos y caminos, cultivar los campos estatales, servir en los tambos, elaborar artesanías, entre otras labores. Todos ellos se movilizaron por el camino con el fin de cumplir con las diferentes funciones militares, administrativas, económicas y religiosas encargadas por el Inca (viajes a maras moray salineras).

Por el Qhapaq Ñan (llamado camino inca) se desplazaron también caravanas de miles de llamas, con sus respectivos conductores, que transportaban toneladas de alimentos, ropa, herramientas, armas y otros bienes que eran almacenados en las colcas o “depósitos” ubicados en los centros administrativos provinciales, en los tambos localizados junto al camino inca y en los almacenes de la ciudad del Cusco (viaje por el valle sur de cusco).

Estos bienes, provenientes de la costa, de la sierra y de la selva, sirvieron para financiar las campañas militares, las construcciones estatales y para que el Inca y sus gobernadores cumplan con dos importantes principios: la reciprocidad y la redistribución de bienes (viajes a machu picchu 1 dia). 

Por esta vía se desplazaron los chasquis, quienes llevaban las comunicaciones hacia el Cuzco y desde ahí hacia los cuatro suyus. Esta labor se realizaba para que el Intip Churin o “Hijo del Sol” –el Inca–, en un lapso de diez a doce días, aproximadamente, pudiera informarse de las victorias de sus ejércitos en Quito, en Tucumán o en Santiago, lugares ubicados a más de dos mil quinientos kilómetros de la capital – travel agency. 

El Qhapaq Ñan fue importante porque se convirtió en el eje principal de un grandioso sistema vial de alrededor de cincuenta mil kilómetros que integró y permitió gobernar de forma eficiente y rápida las poblaciones conquistadas y distribuir los recursos de un Estado con más de cinco mil quinientos kilómetros de extensión. Esto se hizo posible en 
una época en la que en los Andes no había aquellos vehículos rodantes y animales de tiro que sí existían en los imperios mundiales del siglo XV, como el Portugués y Español de Europa, el Turco Otomano de África, Medio Oriente y parte de Europa oriental y el Chino del continente asiático – Agency en Peru.

De esta manera, el Qhapaq Ñan o camino inca contribuyó a administrar eficazmente el Estado inca y causó la admiración de los primeros españoles que llegaron a Cajamarca junto con Francisco Pizarro en noviembre de 1532. A partir de esa fecha, los soldados, funcionarios y sacerdotes que empezaron a recorrerlo no pudieron ocultar su asombro por lo bien construido que estaba y por los magníficos pueblos localizados junto a la vía – Choquequirao trekking.

Algunas de estas personas lo describieron elogiando sus características constructivas y comparándolo con las famosas vías romanas de Europa occidental. En la actualidad, el Qhapaq Ñan o gran camino inca representa la más extensa obra construida por los incas, no solo en el Perú, sino también en Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador. Se calcula que esta obra alcanzaría 5 658 kilómetros entre Quito (Ecuador) y Santiago (Chile) – Salkantay trek en machu picchu.

El Qhapaq Ñan – el gran camino inca, es un incomparable patrimonio cultural que es el resultado del alto desarrollo social y tecnológico de las diferentes sociedades andinas, desarrollo que llegó a su máxima expresión con los incas. Del mismo modo, es una obra localizada en uno de los principales centros civilizatorios del mundo, los Andes centrales, región del planeta con una gran diversidad natural y cultural. Además, hoy en día muchos tramos de este camino son usados por las poblaciones que viven muy cerca de él para trasladarse de un pueblo a otro. Por lo tanto, se trata de un patrimonio en uso cuyo estudio y preservación nos enseña sobre el ingenio, la capacidad de trabajo y organización y la sabiduría de nuestros antepasados – inca jungle trail a machu picchu

En el siglo XV y XVI – Peru Travel, los incas lograron comunicar el territorio andino siguiendo los ejes viales longitudinales y transversales del Qhapaq Ñan. En la actualidad, este Gran Camino Inca constituye una valiosa y útil herencia que contribuye al conocimiento de las vías de comunicación del pasado, construidas para integrar el territorio, lo que le otorga la condición de extraordinario patrimonio cultural (camino inca a machu picchu 4 dias).

Muchas de las vías modernas actualmente siguen el trazo del Qhapaq Ñan o llamado camino inca clasico. Por esta razón, su estudio y conservación debe constituir un compromiso de todos los peruanos que recuerde que el desarrollo del país va de la mano con la preservación de nuestra herencia cultural y de los monumentos arqueológicos e históricos que fortalecen nuestra identidad como país.

Antecedentes del Qhapaq Ñan – El Gran Camino Inca:

Las investigaciones sobre caminos prehispánicos en los Andes sostienen que los incas reutilizaron los caminos construidos por las sociedades anteriores a ellos, como los wari de Ayacucho (700 – 1100 d. C.) y los chimú de la costa norte (1100 – 1470 d. C.), conquistados a fines del siglo XV; sin embargo, los incas también edificaron sus propios vías. Ellos extendieron la construcción de caminos a áreas de los Andes donde estos eran desconocidos y en ellos edificaron establecimientos como tambos y centros administrativos – Travel Peru – Qori inka.

La construcción del Qhapaq Ñan – Camino inca Clasico:

La construcción del Qhapaq Ñan fue una tarea muy bien planificada que involucró un conjunto de factores, tales como el excelente conocimiento del territorio y de las antiguas rutas de caminos, el tipo de medio ambiente, la disponibilidad de mano de obra y los materiales de construcción. Asimismo, comprendió la aplicación de adecuadas técnicas constructivas, apropiadas para el abrupto relieve andino, y una eficaz organización de grupos de trabajadores dirigidos por especialistas en la construcción de vías. El Estado se encargó del financiamiento, de proporcionar los recursos necesarios y de organizar el trabajo.

Para diseñar el trazo de los caminos y aplicar las técnicas constructivas más convenientes, se tomó en cuenta la localización geográfica y el tipo de superficie del suelo, es decir, si era de arena, roca, terreno agrícola, estepa de puna o superficie inundable. También se tomó en cuenta el tipo de laderas naturales y otros factores medio ambientales, como los efectos de los desiertos, terrenos abruptos y grandes altitudes, así como la erosión de las lluvias y arroyos. Del mismo modo, se tuvo presente algunas motivaciones sociales y culturales, como la construcción de vías para integrar pueblos o para llegar a centros productivos y de peregrinación.

Es importante destacar que el QhapaqÑan fue construido para que se integre perfectamente al paisaje andino hasta convertirse en parte de él, lo que permitió recorrerlo mientras se contemplaba la naturaleza y la inmensidad de las montañas nevadas y las lagunas cordilleranas. Estos espacios eran considerados en el antiguo mundo andino como lugares de origen de los hombres y fuentes de la vida animal y vegetal, por lo que eran espacios naturales sagrados donde acudían mujeres y hombres en peregrinación para recordar y venerar a sus ancestros y dioses (camino inca corto a machu picchu 2 dias).

En suma, los incas hace más de quinientos años aplicaron en la construcción del Qhapaq Ñan dos principios de la ingeniería moderna: belleza y utilidad del gran camino inca por el Peru.

En la sierra – camino inca clasico:

En la sierra, el QhapaqÑan fue elaborado sobre superficies de roca, terrenos agrícolas, estepas de puna y zonas inundables, como bofedales, arroyos, lagunas y lagos. Se buscó trazar el camino por los terrenos que ofrecían mejores condiciones para construirlo casi siempre recto y con bordes delimitados con piedras alineadas o muros de este mismo material (viaje a la montaña del arco iris).

El camino inca presenta hileras, muros de piedras, calzadas empedradas, escalinatas, rampas, canales de drenaje y puentes. Las calzadas fueron construidas con piedras colocadas después de nivelar el terreno. Por su parte, los canales de drenaje conducían el agua de la lluvia fuera del camino inca para mantenerlo seco y así conservarlo en buen estado – una caminata a la laguna humantay

Cuando el terreno era abrupto y presentaba ligeras pendientes, se construían plataformas para nivelarlo y que de esa manera el tránsito fuera más cómodo. Las naturales dificultades de un accidentado relieve como el de los Andes llevaron a los constructores viales incas a edificar viaductos para atravesar terrenos con superficies irregulares. Las zonas inundables, como los bofedales, se cruzaron a través de calzadas elevadas, algunas de ellas bellamente empedradas y provistas de canales de drenaje – salkantay trek a machu picchu 4 dias.

En los casos en los que la pendiente natural del terreno era muy inclinada, se construyeron escalinatas y rampas. Asimismo, se tendieron varios tipos de ingeniosos puentes en las partes más estrechas y altas de los ríos para poder cruzarlos. Cuando el paso por una ladera rocosa dificultaba el viaje y no se podía escoger otra ruta pues esto hubiera supuesto desviar el camino inca y extender la ruta por varios kilómetros más, se cavaron túneles en la roca, como el que se encuentra cerca del puente Maucachaca o Huacachaca, que permite cruzar el río Apurímac (viajes a machu picchu magico 5 dias).

Para la construcción de caminos sobre las laderas de los cerros, como en el caso de los caminos transversales que comunicaban la sierra con la costa, se necesitaban muros, rampas y escalinatas. Además, fue necesario reducir el ancho de estas vías.

En la costa – el gran camino inca:

En la costa, los desiertos y los valles fueron transitados por caminos construidos sobre arena o tierra y delimitados con postes de madera, bordes de piedras alineadas y muros de piedra y barro, adobe o tapia. La disponibilidad de materiales de construcción determinó las características arquitectónicas del camino en ambos medio ambientes – Qori Inka Travel agency.

En el desierto, el camino inca fue trazado y construido con muros laterales de piedra, como en Huayurí; con simples alineamientos de piedras colocadas sobre la arena; o con postes de madera clavados en ella. En cambio, en los valles y a la salida de éstos, los muros de piedras definieron el trazo de la vía en dirección al desierto (viajes a cañon del colca arequipa).

En el interior de los valles, los caminos transversales que comunicaban la sierra con la costa fueron construidos con muros de contención, lo que permitía soportar el relleno que conformaba la plataforma de la vía que iba por la ladera de los cerros y que en algunos casos debía ser cortada para poder construir a través de ella – inca travel agency.

En la selva alta – camino inca:

En la selva alta, los caminos identificados fueron construidos adaptados al relieve, al tipo de suelo y al medio ambiente lluvioso. En el departamento de Huánuco, por ejemplo, presentan un trazo sinuoso, tienen 1 a 1.5 metros de ancho, muros de sostenimiento de plataforma y de talud y calzada elaborada con piedras relativamente planas. Además, presentan canales de drenaje hechos de piedras y canaletas laterales cavadas en el suelo arcilloso.

En cambio, en el departamento de Ayacucho, los caminos observados son generalmente rectos y de cinco a siete metros de ancho. Presentan también una calzada empedrada, canales de drenaje, canaletas laterales y muros laterales de cincuenta a sesenta centímetros de alto. Como el relieve es poco accidentado, los caminos fueron construidos sobre las laderas y con mayor anchura.

Funciones del Qhapaq Ñan – El Gran camino inca  clasico en el Peru:

El Qhapaq Ñan contribuyó a que funcionarios, trabajadores, militares, etc., cumplieran las diferentes funciones administrativas, económicas, militares y religiosas exigidas por el Estado. Al ser la columna vertebral del sistema vial, permitió el desplazamiento de miles de soldados dirigidos hacia la conquista de nuevos territorios. De este modo, a través del Qhapaq Ñan y la red de caminos transversales y de penetración, los ejércitos se movilizaron con el propósito de expandir el Tawantinsuyu y pudieron llegar hasta los pueblos anexados y las fortalezas construidas en las zonas de frontera.

El Qhapaq Ñan sirvió también para integrar los pueblos incorporados a las provincias gobernadas desde los centros administrativos provinciales, como Vilcashuaman, Hatun Xauxa, Pumpu, Huánuco Pampa, Cajamarca, entre otros. El camino permitió el desplazamiento de funcionarios y trabajadores como los mitayos, mitimaes y kamayocs, quienes pudieron cumplir efectivamente con múltiples funciones administrativas y económicas.

Mediante algunos caminos transversales conectados al Qhapaq Ñan, el Estado pudo abastecerse de productos como ají, algodón, coca, maíz, pescado y mullu, la concha spondylus. Estos productos fueron transportados desde los valles costeños y del litoral hacia las tierras altas. El Estado también pudo abastecerse de coca, plumas, maderas finas, miel y oro, productos transportados desde la ceja de selva hacia la sierra.

Por otro lado, los incas consideraron a Guanacaure, Pachacamac y la Isla del Sol en el lago Titicaca como lugares sagrados. Estas huacas tuvieron mucho prestigio y atrajeron peregrinos de muchas partes del Tawantinsuyu, quienes llegaban para realizar sacrificios a los dioses y consultas oraculares a los sacerdotes. Los Caminos del Inca llegaron hasta estos sitios y también hasta otros importantes oráculos andinos regionales como Wariwillka en Huancayo, Pariacaca en Huarochiri y Catequil en Huamachuco. Además, llegaron hasta importantes montañas nevadas, como Sarasara, Carhuarazo, Coropuna, Ampato y Putina, en los departamentos de Ayacucho y Arequipa.

En resumen, el Qhapaq Ñan cumplió la función de ser el eje principal del sistema vial incaico que facilitó la exitosa ejecución de las políticas de gobierno vinculadas a las diferentes actividades militares, económicas, administrativas, políticas y religiosas emprendidas por el Estado. Estas actividades hubieran sido imposibles de realizar sin un sistema vial muy bien planificado, construido y organizado que permita un flujo eficaz en el transporte y en las comunicaciones necesarias para un Estado en permanente expansión – Qori Inka Travel Agency.

 

 

 

 

 

Historia entre Montañas del Peru

Historia entre Montañas del Peru – Qori Inka Travel Agency

Los primeros grupos humanos incursionaron en lo que hoy es el Peru Travel hace más de – 10 mil años. Estos primeros pobladores descendían de inmigrantes asiáticos que luego de cruzar el estrecho de Bering fueron ocupando todos confines del continente americano. Se desplazaban en pequeñas hordas en busca de sus alimentos, obtenidos mediante la caza y el acopio de vegetales. Siendo nómadas, su bagaje cultural era simple (tour Peru magico).

Más adelante, hace aproximadamente seis mil años, aquel remotos habitantes complementaron la actividad recolectora con formas incipientes de cultivo. Transcurridos varios milenios, lograron tornarse por completo en productores de su sustento mediante el desarrollo de la agricultura. Este tránsito de la recolección con agricultura incipiente al pleno dominio agrícola se inició hace unos cuatro mil años, durante el Horizonte Medio o Etapa de la Consolidación de la Civilización, en la que floreció la cultura llamada Chavín (Peru Antiguo).

Desde entonces, con el cultivo de la tierra, las necesidades alimenticias fueron solucionadas de modo más satisfactorio que en edades anteriores, reflejándose esto en un rápido y sostenido crecimiento de la población, así como en un cierto grado de desarrollo cultural, dando lugar a un escenario de civilización de un nivel comparable al de las antiguas culturas matrices del Viejo Mundo (tour valle sagrado de incas).

Desde que el antiguo hombre peruano adoptó el cultivo de la tierra como fuente básica de subsistencia, el aumento de la población se vio frecuentemente confrontado con la insuficiente producción de alimentos. Esto se debió, ante todo, a la falta de sue aptos para cultivo. Dificultad agravada por la frecuente inclemencia climática, expresada en severas sequías que acarreaban períodos de hambruna. Los esfuerzos por vencer este obstáculo parecen explicar tanto el proceso de gestación de la cultura andina como sus características y su desarrollo ulterior (viaje a machu picchu  1 dia by tren).

El territorio del antiguo Peru Travel ha sido siempre poco propicio para la agricultura. En Andes costeños extensos desiertos apenas dejan lugar a una treintena de estrechos valles fértiles muy aislados y distantes entre sí, con escasa lluvia e impredecible irrigación fluvial. Los Andes cordilleranos ofrecen minúscu valles o terrenos verticales igualmente aislados entre la compleja sucesión de elevaciones escarpadas y mesetas inhóspitas. Los agricultores cordilleranos que se asentaron en Andes amazónicos norteños, entre dos y tres mil metros, crearon una cultura andina sui generis por cuanto se vieron en la necesidad de talar la densa vegetación tropical que ahí reina. Lo mismo sucedió en tiempos del Incario con la ocupación de la comarca de Vilcabamba, donde se levanta Machu Picchu montaña y otros portentosos monumentos como Choquequirao y Wiñay Wayna en medio de las montañas.

De ahí se explica que la cultura de Incas (Peru Antiguo), en su fase de mayor esplendor, requiriese un territorio bastante más extenso por habitante en comparación con las antiguas culturas euroasiáticas. Vasto territorio que, paradójicamente, por su restringida fertilidad, no era capaz de producir el sustento necesario y sufría calamidades climáticas recurrentes, como las causadas por el fenómeno de El Niño en Peru. Precisamente esto explica el motivo de la ocupación parcial de Andes amazónicos por andinos de montañas, empeñados en ampliar su frontera agraria por andes.

El duro contraste entre la amplitud del territorio de incas y su limitada utilidad agrícola llamó la atención de cronistas desde  primeros años de la Conquista en el imperio inca (Peru incaico). El misionero español Miguel Cabello Valboa en su Miscelánea antártica (1586), anota que este era un problema capital, causante de una dramática sobrepoblación en pocos espacios habitables “benignos y sanos”; y relata que “la infinita copia de gentes que en discurso de largos años en este Nuevo Mundo se propagó, era tanta que […] no faltaban ya hombres para las tierras sino tierras para hombres” (tours cusco y machu picchu magico 3 dias).

La religiosidad de antiguos peruanos se centraba en obtener la mediación de poderes superiores para lograr producir alimentos sin riesgo (Qori Inka Travel Agency).

El Inca Garcilaso, en Comentarios reales (1609) Cusco, comentaba una y otra vez que “en todo el Peru Travel hay gran falta de tierras de pan”, refiriéndose sobre todo a lo que sucedió en el siglo XVI – Peru, cuando la población nativa fue terriblemente diezmada por las enfermedades y otras causas igualmente derivadas de la invasión y  saqueo española – Peru inca. Garcilaso da a entender que, incluso con la disminución de la población en esa centuria, seguía habiendo demasiada gente en el país, confirmando de este modo que el concepto de sobrepoblación no se refiere al número de habitantes en un espacio determinado, sino a la relación entre este número y la tierra disponible para alimentarlo en el Peru (tours maras moray salineras).

El crecimiento poblacional enfrentado a la insuficiente producción de alimentos, hizo surgir la necesidad de una élite dirigente capaz de imponer una disciplinada organización agrícola y artesanal en Peru. Esta clase social dirigente basó su autoridad en la invocación de poderes mágico-religiosos, se engalanó con prendas exquisitas y ornamentos que hacían aparecer como seres divinos, y apeló a una arquitectura de prestigio para fortalecer su poder. Testimonio de estos pasos iniciales hacia la civilización, hace ya más de cuatro mil años, ha sido la arquitectura monumental en la costa peruana, uno de cuyos ejemp más tempranos y conspicuos es Caral y Sechín Bajo, este último en las inmediaciones del valle de Casma. Estos importantes centros monumentales costeños atestiguan que en esta región, desde muy antiguo, la abundancia de recursos marítimos pudo facilitar un proceso de sedentarismo (Viaje Lima – Ica – Paracas – Cusco – Machupicchu – Puno – Arequipa 15 dias).

La religiosidad de antiguos peruanos se centraba en obtener la mediación de poderes superiores para lograr producir alimentos sin riesgo de impredecibles y siempre severos castigos de la naturaleza. Por eso dioses supremos eran deidades del sustento: Apu, montaña en que se materializa Illapa, una especie de dios del agua, y Pachamama, la tierra madre, su contraparte femenina, que solo podía ser fértil mediante el agua controlada por Apu-Illapa (Camino Inca a Machu Picchu 4 dias / 3 noches).

Cada civilización surge de condiciones originales, íntimamente vinculadas a las características de su territorio. La perenne exigencia de incrementar la producción de alimentos al ritmo del crecimiento demográfico, se muestra como el factor básico que modeló la historia del Peru Travel antiguo desde sus inicios, dándole el perfil que ostenta (Montaña de Siete Colores 1 dia – Vinicunca).

Este dominio de las condiciones de subsistencia en un medio geográfico adverso se impuso en distintos escenarios altitudinales del área de Andes. Para su mejor estudio hemos propuesto una distribución geográfica en Andes costeños, Andes cordilleranos y Andes amazónicos. En la zona norte de esta última región floreció una cultura de raíz andina todavía poco estudiada: la cultura Chachapoyas, y en el sector sur se produjo, en tiempos del Incario, la proyección andina a Vilcabamba (Tours Uros – Amantani – Taquile 2 dias).

No es en el brillo exterior de las riquezas áureas como las de Sipán, ni en monumentos arquitectónicos soberbios como Machu Picchu, como tampoco en la vastedad del territorio conquistado por el Incario, donde se halla el mayor logro de la antigua cultura peruana. Se encuentra en el terreno de su prodigiosa organización social, enfrentando la insuficiente producción motivada por la adversidad de la naturaleza que caracteriza al territorio (Valle Sagrado Conexión Machupicchu 2 dias).

Durante el periodo colonial en Peru, el problema alimentario se redujo notablemente, pero no por mejoras en la administración o en las técnicas de producción, sino como consecuencia del vertiginoso retroceso demográfico experimentado por la población indígena durante sig XVI y XVII – Peru Travel. Aunque duela señalarlo, esta situación, sumada a la explotación intensiva de la riqueza minera, permitió que el virreinato peruano viviera una suerte de edad de oro, pero al costo de graves efectos sociales (Viajes Cusco – Puno – Arequipa – Nazca – paracas 11 dias).

Cuatro sig después en Peru, la crisis alimentaria está nuevamente entre nosotros, con las consecuencias propias de un flagelo de flage que dejaron españoles. De dos millones de personas que poblaban el país a fines del siglo XIX, la población pasó a siete millones en 1940, 17 millones en 1981, 23 millones en 1993 y 26 millones en 2001. Entre 2007 y 2014 se estima que la población peruana ha crecido de 28 millones a casi 31 millones, con una densidad de 24 habitantes por kilómetro cuadrado (Tours al Cañón del Colca 2 días).

Aunque vivimos una realidad histórica distinta, no debemos dar la espalda a la valiosa experiencia de antiguos peruanos, quienes en su tiempo, mediante una adecuada organización social y un detallado conocimiento de las posibilidades ofrecidas por cada piso ambiental andino, dieron prioridad a lograr el sustento de todos sus habitantes y lograron mantener a raya el fantasma del hambre (caminata Inca Jungle Trail a Machu Picchu 4 dias).

El esfuerzo dirigido a conjurar la amenaza del hambre llevó a la formación de múltiples instituciones y a la creación de una variada gama de expresiones culturales que deslumbran al espectador contemporáneo. Tal es el caso de imponentes monumentos arquitectónicos de Chavín de Huántar, Kuélap, o las pirámides de Moche, que debieron cumplir la función de grandes sedes ceremoniales y administrativas (Tours a Machu picchu 1 dia desde Cusco).

Son admirados mundialmente tejidos y la cerámica multicolores de Paracas y Nasca; la fina orfebrería Moche y el arte mural basado en figuras simbólicas policromadas que ostentan temp Moche de Cao Viejo y Huaca de la Luna; asimismo, las tallas de madera con incrustaciones de Chimú, cuya capital Chanchán es considerada la ciudad de barro más grande del mundo; y logros alcanzados por Chachapoyas, constatables en la arquitectura ciclópea de Kuélap y sepulcros en el valle de Utcubamba, entre otros testimonios (City Tour Cusco medio dia).

Hacia 1438 incas mantuvieron bajo una misma autoridad las diversas naciones y etnias que les eran contemporáneas. El Estado que formaron gobernantes Incas, partiendo de su región original del Cusco, fue el más extenso que conoció la América precolombina. Los incas continuaron el celo administrativo que pusieron en práctica desde antaño jerarcas y la elite políticasacerdotal con el fin de organizar con eficacia la producción de alimentos (Caminata a la Laguna Humantay 1 Día).

En cuanto se refiere a diversos patrones culturales desarrollados en tiempos del Incario, también se basaron en la prolongación de milenarias tradiciones andinas. Igualmente recuperaron y difundieron a gran escala conocimientos agrícolas y las técnicas artesanales más avanzadas. Desarrollaron la arquitectura monumental con logros soberbios como Machu Picchu y Sacsahuamán, y la construcción de una red vial que junto con las rutas secundarias se extendía por más de 40 mil kilómetros (Tours Machu Picchu Magico 5 dias / 4 noches).

En 1532, tras la captura y ajusticiamiento en Cajamarca del soberano Atahualpa por conquistadores españoles, todo este largo proceso de experiencia autóctona de organización política y social se interrumpió; igualmente la religiosidad y patrones culturales de la civilización andina fueron desde entonces cediendo, y hasta eclipsándose, frente al impacto de la cultura occidental (quienes somos Qori Inka Travel – Agency Peruano).